domingo, 9 de octubre de 2011

Nubes

Abrí los ojos, y el alba allá afuera
Recibiome con la tierra echa barro.
Fue el cielo, que vistiendo de luto
Lloro sin control apoyado sobre mi puerta.

De luto estuvo él, y también las estrellas
Y los árboles, y los búhos, y los amantes frustrados;
Porque ayer he enterrado en lo abisal de lo geológico
El amor que hube sentido alguna vez por ella.

Yo ya lo sabía, sabía tu respuesta,
Pero no pude evitarlo, pues el dolor es sólo mío.
Profundamente herido, apuñalado por tu boca
Dormido me he quedado, otra vez en el vacío.

Abrí los ojos, y había nubes,
Tan grises como estos altos edificios.
Dejé mi corazón, en algún hidrometeoro
Esperando así olvidarte, esperando no encontrarte.