El día en que las flores callen, enmudeciendo al unísono su color;
Y cuando las estrellas en el oscuro firmamento, caigan de dolor;
Y cuando las estrellas en el oscuro firmamento, caigan de dolor;
Y cuando los artistas sean los que conquisten mediante la revolución,
Cantando/escribiendo/pintando/tocando/esculpiendo
en medio de lo trágico y de humana creación;
en medio de lo trágico y de humana creación;
La tarde en el que el tiempo cese y sus gaviotas queden quietas,
Congelando en un instante a la mar regurgitando rocas,
Parando de una vez por todas el dolor terrible de una costa ennegrecida,
Impidiendo que la vida nade en un acuario, que lentamente agoniza;
Y cuando el espacio sea reducido a sólo un puño,
Y cuando el espacio sea reducido a sólo un puño,
Que se alce ante un todo con proyección al infinito,
Que se enarbole con el aura zigzagueante que refulge libertad, fraternidad y otros sueños,
Un todo resumido a solo la sombra de tus labios;
Y cuando tu alma sea la que me olvide,
Y no sea tu boca, ni los pensamientos del momento,
Ni siquiera las emociones que explotaron brevemente,
Será cuando, por ti Mi Cielo, te deje de amar, aunque la vida me cueste.