sábado, 12 de noviembre de 2011

Paso.

Paso.
De los amigos por etiqueta que beben contigo, pero que tus penurias son para ellos como el aire bajo el mar.
Paso.
De aquellas ninfas de dulce perfume e ígnea mirada, pero de corazón tan obscuro como el sol camuflado.
Paso.
De tu sangre y de la mía derramada por la tierra al fin del mundo, que cómodas se mantienen separadas las gotas, unas de las otras, por orgullo y rencillas de antaño.
Paso.
Del Gobierno y su Gobernante, de su Logia y de su especie, aquella raza que comparte conmigo el mismo origen, la misma semilla, las mismas guerras, las mismas torturas, una misma historia…pero que en mi alma en la de tu prole solo ven carne sucia por la tierra y números por explotar.
Paso.
De tu amor vano que me entregaste en besos volátiles, que para ti fueron nada…mi boca fue sólo una objeto más.
Paso.
De la salida alternativa que me ofreces para huir de la soledad, pero no, ya no creo. Todas fueron y serán el abatimiento hecho recuerdos.
Paso.
Del mundo y de mi vida, del año, del andar y lo contado.
Paso de todo en este instante, y de todos en este segundo, porque mis jóvenes células y mi inexperto espíritu cansados están de la desilusión y el abandono. Lo intentaré aunque me retrase; aun cuando me quede sin piedad ni sorpresa...Quizá sí, acaso no, necesito ir al encuentro de un mundo con gente menos distante y mentirosa.