viernes, 9 de noviembre de 2012

Siete días.


Siete días sin tus besos, y de tus detalles, apartado,
Es un canto, un desafío, donde me hallo ahogado y derrotado.
Siete días sin tus besos, sin tu piel ni tus suspiros,
Son tiempos que agonizan… hojas que caen en un otoño infinito.

Siete días sin tus besos, son horas y horas y minutos,
Y minutos y minutos y segundos, y piedras encendidas con el fuego más sombrío.
Siete días son, en este cuarto, un reloj quieto, muerto, dormido,
Y en seguida pienso en descansarte, pero el amor es intranquilo.

Siete días, siete noches, tiempo sin manillas, sin números, tiempo congelado,
Son tardes frías las que deberían ser ocasos envueltos en delirio,
Son momentos vacíos que deberían ser de dos,
Y traviesas miradas que son la copula de nuestros ojos.

Son tuyos estos versos no por siete días, sino por ese instante eterno que se toman nuestros labios.
Son tuyos estos versos, porque eres mi utopía, y mi llama sin el viento.
Tuyo soy por siempre porque vivir sin ti no puedo, imposible… no me atrevo.