Siete días sin tus besos, y de tus detalles,
apartado,
Es un canto, un desafío, donde me hallo ahogado
y derrotado.
Siete días sin tus besos, sin tu piel ni tus
suspiros,
Son tiempos que agonizan… hojas que caen en un
otoño infinito.
Siete días sin tus besos, son horas y horas y
minutos,
Y minutos y minutos y segundos, y piedras
encendidas con el fuego más sombrío.
Siete días son, en este cuarto, un reloj
quieto, muerto, dormido,
Y en seguida pienso en descansarte, pero el
amor es intranquilo.
Siete días, siete noches, tiempo sin manillas,
sin números, tiempo congelado,
Son tardes frías las que deberían ser ocasos
envueltos en delirio,
Son momentos vacíos que deberían ser de dos,
Y traviesas miradas que son la copula de
nuestros ojos.
Son tuyos estos versos no por siete días, sino
por ese instante eterno que se toman nuestros labios.
Son tuyos estos versos, porque eres mi utopía,
y mi llama sin el viento.
Tuyo soy por siempre porque vivir sin ti no
puedo, imposible… no me atrevo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario